Tarjetas de crédito

Tarjetas y financiación para autónomos

Tarjetas de empresa, líneas ICO, préstamos y anticipo de facturas: las formas más habituales de que un autónomo cubra un bache de tesorería o financie una inversión, y lo que cuesta cada una.

Qué tipo de financiación necesitas

  • Para el día a día: una tarjeta de crédito de empresa o una póliza de crédito te dan margen para pagos puntuales. Son cómodas, pero caras si aplazas mucho tiempo.
  • Para cobrar antes: el anticipo de facturas o el factoring adelantan lo que te deben tus clientes a cambio de una comisión.
  • Para invertir: un préstamo o una línea ICO (que se tramita a través de tu banco) financia equipos, vehículos o reformas con plazos largos.
  • Para usar sin comprar: el renting de vehículo o de equipos convierte una inversión en una cuota mensual deducible en la parte afecta a tu actividad.

Cómo comparar ofertas

No te quedes con el tipo de interés nominal: compara la TAE, las comisiones de apertura y de cancelación anticipada, y los productos vinculados que te exijan (seguros, domiciliaciones). Si eres autónomo recién dado de alta, el banco valorará tu historial y tus declaraciones, así que ten a mano los últimos modelos presentados.

Guías sobre tarjetas y financiación